En el casi abandonado pueblo de La Raya, un frigorífico inexplicablemente aparece de repente. Sotera Santos y su amigo Eric ven en este hallazgo la posibilidad de enriquecerse vendiéndolo. Sin embargo, la nevera pronto comienza a provocar sucesos extraños y misteriosos entre quienes se le acercan. Al mismo tiempo que Sotera trata de entender estos sucesos inquietantes, también debe afrontar la difícil verdad de que su madre tal vez no regrese para llevarla a Estados Unidos, lo que la hace cuestionar si realmente está cerca el momento de irse de La Raya.